Olentzero

Olentzero se representa como un hombre grueso, desharrapado, manchado de carbón, de buen comer.

El aspecto desharrapado, descuidado y viejo del personaje simbolizaría el tiempo pasado y su quema, manera habitual en la que terminaba el pasacalles del día de Nochebuena, representa la destrucción de toda relación con el “tiempo viejo” y el recibimiento de un nuevo tiempo.  De esta manera, tras hacer el pasacalles por Irañeta cantando la tradicional canción de Olentzero, finalizamos en el frontón amenizados con Txalaparta, la entrega de Olentzero de todos los regalos a los niñ@s mayores. Sin duda una tradición